Creatividad y Colectividad:
Mina Morsán

Entender a la ciudad es imprescindible si queremos ser parte de ella y, sobre todo, hacerla más digna y habitable. Mina Morsán propone unir creatividad con colectividad.

Por Javier Herrera

Fotos por Valeria Gomen

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¿Por qué leer esto?

Porque necesitamos una mejor ciudad, una visión diferente.

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I: Acerca de ti

Estudié Psicología en el ITESO, me gradué en diciembre del 2013 y ejerzo en el área de la Psicología Social. Trabajo en una Consultora que se encarga de hacer investigación y Diagnóstico Social para proyectos urbanos. Trabajamos mucho con una gran variedad de personas, en particular de colonias con fuertes problemáticas sociales.

También formo parte de algunos colectivos que tienen que ver con movilidad y políticas públicas; en Ciudad Para Todos es donde he colaborado más fuertemente, y ahora me estoy re-incorporando a otro llamado: Frente Común de Usuarios y Operadores del Transporte Público.

"También formo parte de algunos colectivos que tienen que ver con movilidad y políticas públicas".

II: Acerca de lo que haces

En mi último año de carrera metí un proyecto final que tenía que ver con la socialización de Ciudad Creativa Digital, un megaproyecto de diferentes niveles de gobierno que busca traer empresas creativas a instalarse en la ciudad. Hasta aquí se escucha muy bien, pero cuando te enteras de que esto quieren hacerlo en una de las zonas socialmente más complejas de la ciudad, todo cambia. Además de que a nadie le queda muy claro en qué consiste una empresa creativa. Se contempla como un plan a largo plazo alrededor del Parque Morelos, un espacio que se abandonó por muchos años y por muchas razones, conocido por algunas personas como la zona roja de Guadalajara por una fuerte presencia de trabajadoras sexuales. Yo me interesé mucho por esto último y presenté un trabajo final sobre las dinámicas de la zona a partir de la prostitución. Me interesa mucho entender cómo funciona la ciudad y por qué, así que cuando me gradué mi asesora me contrató y ahora me pagan por re-pensar los espacios a partir de lo que nos dice la gente. En los colectivos me mantengo activa por la simple razón de que encuentro muchas respuestas a las preguntas que me hago sobre el estado en el que está la ciudad, y también el país. Y es, sobre todo, la forma en que nos transportamos, cómo vivimos la calle, cómo están nuestros espacios públicos.

Me doy cuenta de los privilegios que se le dan a quienes más tienen y de cómo la espera es una parte muy importante que explica cómo se ejerce el poder en nuestro país.

III: Entorno

No estoy contenta con el cómo está la ciudad, pero sí me pone contenta saber que cada vez son más las personas que trabajan para cambiar las cosas desde abajo, desde la colectividad; rechazando lo que nos quieren vender como “lo verdaderamente bueno”. Estoy particularmente contenta de poder subsistir haciendo lo que me gusta. Soy consciente de que soy infinitamente privilegiada, y por lo mismo no pienso dejar de hacerlo.

Cada día que vamos a hacer trabajo de campo paso como por ocho o nueve Guadalajaras. Entre Mesa Colorada y Andares hay cientos de miles de cosas distintas, y encuentro que, de alguna manera, una explica la otra.

Tomando por ejemplo esas dos partes tan opuestas, te encuentras con muchas similitudes: ambas son de difícil acceso si no tienes coche, en las dos te encuentras personas intentando sobrevivir en medio de una ciudad cada vez más hostil y las dos están plagadas de propaganda de cierto partido político de muy baja moral.

Me doy cuenta de los privilegios que se le dan a quienes más tienen y de cómo la espera, en sus muchas formas, (para acceder a los servicios de salud, para resolver problemas de seguridad, de movilidad…) es una parte muy importante que explica cómo se ejerce el poder en nuestro país. Si nos ponemos a pensar un poquito, nos damos cuenta de dónde viene esa supuesta apatía que creemos que nos tiene paralizados ante tantas injusticias; no es la apatía en realidad, es una mezcla de vida real con sutiles ejercicios de poder que permiten que la ciudad sea mil ciudades, empezando por la manera en que está construida.

Es difícil organizarse cuando piensas que no tienes nada en común con el otro, por eso son tan importantes los espacios públicos; espacios de encuentro donde te das cuenta de que el otro no es más que una versión un poco diferente de ti mismo.

IV: El futuro

Guadalajara no es una ciudad tan joven en realidad, tiene más de cuatrocientos años de historia, pero es en los últimos cien donde ha tenido más cambios en cuanto a su estética e infraestructura. Hemos permitido que se cometan muchos errores, empezando por la ampliación de avenidas que no serán suficientes jamás y que tiraron y siguen tirando por la borda las posibilidades de cambios que se puedan ver reflejados en lo que realmente sostiene la estructura de la sociedad: la vida cotidiana.

Mina Morsán.

Sin embargo, siento que colapsamos cada día más, y esto está orillando a la gente a tomar medidas radicales: a que se manifiesten contra soluciones mediocres, a que un día se cansen y dejen su coche estacionado y caminen, a que se organicen con sus vecinos para enfrentar la inseguridad que viven, a buscar incluso alternativas políticas porque ya no le creen a nadie. Lo que no sé es cuánto tiempo tendrá que pasar para que quienes hacen activismo únicamente desde su monitor o en la sobremesa, descubran que la forma más directa de cambiar las cosas del afuera es salir y hacer algo para que eso cambie. Y con esto no quiero decir que “el cambio está en uno”, ni ninguna publicidad barata de esas; estoy consciente de que, por más que separemos la basura, votemos y paguemos impuestos, las cosas pueden empeorar. Me refiero a hacer todo lo que esté en nuestras manos para modificar las estructuras de poder que mantienen donde están a quienes no permiten que las cosas cambien. Desde denunciar públicamente la corrupción, hasta ceder un poco (o un mucho) a nuestra zona de confort y dejar de consumir a quienes más destruyen la tierra o a quienes la habitamos.

Lo que no sé es cuánto tiempo tendrá que pasar para que quienes hacen activismo únicamente desde su monitor o en la sobremesa, descubran que la forma más directa de cambiar las cosas del afuera es salir y hacer algo para que eso cambie.

Creo que la única forma de cambiar las cosas es haciendo uso de la creatividad y combinarla con la colectividad. Entre mis autores favoritos están los de la Internacional Situacionista, que prácticamente criticaban al comunismo y al capitalismo por razones similares: se olvidaban del pequeño detalle de que la gente se cansará algún día, a menos de que estén ahí porque realmente les divierte lo que están haciendo. Ahora la tarea más difícil que tenemos no creo que sea tal cual “inventar cosas nuevas”, sino atrevernos a rechazar ciertas cosas, a hacernos preguntas sobre nuestro papel en la sociedad, sobre la forma en la que ejercemos nuestra propia sexualidad, cómo son nuestras relaciones de pareja. Definitivamente hay demasiada información disponible, y me parece peligroso que no estemos explotándola al máximo para repensar nuestra vida cotidiana.

"Ahora la tarea más difícil [es] atrevernos a rechazar ciertas cosas, a hacernos preguntas sobre nuestro papel en la sociedad".

V: Referentes

Cuerpos Parlantes. Es un colectivo feminista que está dándole mucha tarea a Guadalajara; tarea que le hacía falta. Desde festivales de Psicología Pop con invitados espectaculares, hasta talleres de defensa personal para mujeres que habitamos una ciudad cada día más amenazante y círculos de trabajo con hombres que quieren ejercer una masculinidad más sana. Son parte (y cabeza) del Frente Unido del transporte público que dije al principio, y están muy activos en esa parte también. Todo lo que están haciendo lleva a que queramos involucrarnos en tener una ciudad radicalmente distinta, radical no como lo que nos dicen que es radical, sino como lo que significa: cambios desde la raíz.


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