La lucha contra el pan y el circo.

Es imposible no remitirnos al humor como arma ante el descontento, reflejo del hambre por cambiar un entorno.

Por Isabel Hion.


Publicado hace 2 años 1 mes

¿Por qué leer esto?

Porque el humor en la crítica puede ser bestialmente buena.


Con el atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo, aunado a una atmósfera política violenta, es imposible no remitirnos al humor como arma ante el descontento, reflejo del hambre por cambiar un entorno. Muchos proyectos lo utilizan no sólo para informar, sino para hacer crítica inteligente. En México tenemos videoblogs que se enfocan en eso. Resalto, entre ellos: El Pulso de la República, El Blog Mexicano, y La Carpa TV.

Sin embargo, el humor como crítica tiene ya muchos años. Maestros de muchos, exponentes del absurdo como forma de protesta… And now, for something completly different: Los Monty Python. Con amigos como George Harrison y Led Zeppelin dispuestos a financiar sus películas, este grupo británico de comediantes, compuesto por Graham Chapman, Eric Idle, John Cleese, Terry Jones, Michael Palin y Terry Gilliam, aún es ejemplo ante la capacidad de la comedia para abordar incluso los temas más incómodos. Desde la Inquisición Española, problemas existenciales postmodernos como el ennui, trámites burocráticos para validar en el registro civil el nombre de un perico, una plaga mundial donde los escoceses son los nuevos zombies, hasta la eterna lucha entre ciencia y religión, fue un milagro que la BBC jamás cancelara su serie.

Entre ellos emergió uno de los directores de cine más memorables, Terry Gilliam, que ha dejado películas hermosas como «Fear and loathing in Las Vegas», «12 Monkeys» y «The imaginarium of Doctor Parnassus». Los alcances de este grupo de comediantes aún son memorables. No hay pierde: los Monty Python es referente cultural e histórico. Como alternativa a chistes malos, ellos persisten, en risas bestiales. Incluso el funeral del ex miembro Graham Chapman fue pretexto para que sus ex compañeros y amigos le hicieran un roast; algo digno de comediantes a la altura de Chaplin, Keaton y Andy Kaufman. Sus películas «Monty Python and the Holy Grail», «The meaning of life» y «Life of Brian» critican formas sociales que persisten. Conocerlos es una oportunidad de hacer más soportable la existencia, de saciar un descontento a partir del humor y la inteligencia. La risa, finalmente, siempre será un arma de doble filo.


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