Just feel

Discutir acerca del valor de la mujer en la sociedad actual resulta no sólo pobre, sino hasta ofensivo, hace algunos años que eso pasó — o debió pasar — de ser tema a poner sobre la mesa.

La respuesta es obvia, el mundo es de ellas y deberíamos estar agradecidos. La bestialidad del hombre hoy se presenta de forma ridícula frente a la capacidad sensible, fuerza mental y física de cualquier mujer en este mundo. Como resultado de esta apropiación, atravesamos un proceso de construcción de pensamiento más abierto y emotivo, un pensamiento que no se estresa y violenta por la división de ideas, de género o color.

No es coincidencia, que «lo femenino» rija gran parte de lo actual: política, cultura, deportes, pero sobre todo activismo y empoderamiento son banderas lideradas desde una pelvis más amplia.

Ese nuevo mundo, mejor al que reiteradamente reprochamos se esté acabando por nuestra culpa, solo es posible en manos y en gracia de una mujer. Algún pobre diablo escribió alguna vez, «no hay peligro más grande que una mujer sin miedo» y vaya que tenía razón, «antes del parto hay que quitar el miedo».

«I've been told many women have had scary stories about him for years but are scared to speak up. And dudes overlook it and keep hiring him».
— Amber Coffman (Dirty Projectors) Enero 19, 2016