El futuro está en volver al pasado

Por Mariela Lona.


Publicado hace 11 meses 1 semana


¿Por qué leer esto?

Porque probablemente no corres, pero tienes unos Nike Air.


El deporte y la moda han hecho una alianza que ha perdurado más de lo que llegué a pensar cuando la vi nacer hace algunos años como una tendencia en las calles de París, Nueva York, Milán, y cualquier otra capital inventada de la moda. Lo que no lograba ver es que todo en esta industria pasa por algo; indiscutiblemente y aunque suene muy cliché, la moda fue y sigue siendo un fiel reflejo de la sociedad. Pero, ¿qué estaba pasando en el mundo? o mejor aún, ¿qué tiene que ver con que ahora todos usemos unos Nike Air para ir al super?.

En primer instancia, el tener un par de tenis deportivos con una palomita, un celular con una manzana y un boleto de avión a Los Angeles dejaron de ser un lujo, ahora todo eso se puede pagar a 18 meses sin intereses y nadie tiene por qué saberlo. Entonces, si esto es «fácil» de adquirir, ¿dónde quedó el lujo?. Justo aquí, todo lo que nos rodea se volvió un lujo: hacer ejercicio, pasar un fin de semana tranquilos, realizar actividades al aire libre...todo aquello que no cuesta dinero, pero sí tiempo.

Usar a la moda para imitar el estilo de vida que no podemos tener parece ser lo que ha hecho que estas grandes marcas deportivas sigan generando ingresos estratosféricos, y que los nuevos integrantes de la industria de la moda puedan figurar en el mapa. Y aunque indiscutiblemente hay miles de personas afuera haciendo un cambio, tú estás en la oficina y yo estoy escribiendo esto en lugar de salir, correr y respirar aire puro, así que tiene que haber alguien por ahí, tal vez del otro lado del mundo, diseñando para quienes aún no nos sentimos preparados para el cambio, para la realidad.

Algunos de ellos pensando y diseñando para el futuro y otros con cierto grado de melancolía por lo que en otras décadas era parte de la vida cotidiana y hoy sólo aparece en nuestro feed de Instagram, donde todo está tan cerca y tan lejos a la vez, donde podemos vivir una realidad alterna, una muy parecida a la que Sadie Williams ha creado en su colección «Off-Piste» Otoño - Invierno 2016 con la que debutó en la semana de la moda de Londres.

Sadie hizo una colección muy personal inspirada en el esquí que algún día su familia practicó en vacaciones familiares y que quedó para ella en fotografías, y aunque las fotografías no son una nueva referencia para muchos, probablemente pocos habíamos visto que el resultado fuera algo tan refrescante para la industria y para quienes hacemos uso de ella.

«Off-Piste» es como un viaje en el tiempo a una época de la que, aunque sabemos mucho, no nos pertenece, pero Sadie ha logrado llevarnos ahí, o mejor dicho, traer a nosotros el pasado y los lujos de haber vivido en él.

De formas y siluetas no hay mucho de qué hablar: largos por debajo de la rodilla, faldas tableadas y en línea «A», pero a lo que se le debe prestar especial atención es al material, que es sin duda uno de los elementos más creativos que se han vuelto ya uno de los sellos distintivos de la diseñadora inglesa, quien en 2013 fue nombrada como uno de los talentos en Selfridges’ Bright Young Things.

Una mezcla entre telas con mucho peso, texturas acolchadas, colores metálicos y mosquetones, es el resultado de un buen uso de los recuerdos y la melancolía, algo que te hace sentir donde no has estado.

Una colección que tal vez no nos haga salir y practicar deporte pero que nos recuerda que no siempre es malo recurrir al pasado para ver hacia el futuro.


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