¿Quién puede reírse de Mick Jagger?

Por Javier Herrera.


Publicado hace 1 año 5 meses


¿Por qué leer esto?

Porque, ¿qué mejor que correr con buena música de fondo?


Hoy es viernes, 5 de agosto de 2005. Estoy en la costa norte de la isla de Kauai, en Hawai. El cielo está tan claro y despejado que me pasma.

Ni una nube. Ahora mismo no se aprecian siquiera indicios del concepto de nube. Llegué aquí a
finales de julio. Como siempre, alquilé un apartamento y aprovecho el fresco de las mañanas para ponerme a trabajar en mi escritorio. Por ejemplo, ahora estoy escribiendo esto, un texto sobre el hecho de correr. Es verano, así que, por supuesto, hace calor. Se dice que Hawai es el archipiélago del eterno verano, pero como, a fin de cuentas, está en el hemisferio norte, cuenta con las cuatro estaciones. El verano es (relativamente) más cálido que el invierno. Pero, comparado con el calor sofocante, semejante a una tortura, que se siente entre el hormigón y el ladrillo de Cambridge (Massachusetts), lo de Hawai es como estar en el paraíso. No hace falta el aire acondicionado. Basta con dejar la ventana abierta para que entre una refrescante brisa.

Cuando les digo que me voy a pasar agosto a Hawai, toda la gente de Cambridge siempre se sorprende: «Pero ¿tú estás bien? Con el calor que hace allí, ¿te vas en pleno verano a un sitio como ese?». Es porque no lo saben. No saben hasta qué punto consiguen los vientos alisios, que soplan incesantes desde el noreste, refrescar el verano de Hawai. Tampoco saben lo felices que nos hace, a los que estamos aquí, esta vida en la que puedes disfrutar de la lectura a la fresca sombra de un aguacate y luego, cuando te apetece, irte sin más a dar un baño en una cala del Pacífico Sur.

Desde que llegué a Hawai también he salido a correr sin falta a diario. Pronto se cumplirán dos
meses y medio desde que retomé la costumbre de correr todos los días, sin saltarme ni uno, salvo cuando me es absolutamente imposible. Esta mañana he metido en mi walkman un minidisc en el que había grabado dos álbumes de los Lovin' Spoonful, Daydream y Hums of the Lovin' Spoonful, y he corrido durante una hora y diez minutos escuchándolos.

What a day for a day dream,
What a day for a day dreamin' boy.
And I'm lost in a day dream,
Dreamin' 'bout my bundle of joy.

And even if time ain't really on my side,
It's one of those days for taking a walk outside.
I'm blowing the day to take a walk in the sun,
And fall on my face in somebody's new mowed lawn.

I've been havin' a sweet dream,
I've been dreamin' since I woke up today,
It's starring me in my sweet dream,
'Cause she's the one that makes me feel this way,

And you can be sure that if you're feelin right
A day dream will last a long time into the night.
Tomorrow at breakfast you may prick up your ears,
Or you may be dreamin' for a thousand years.

Como estoy en un periodo en que lo que busco es aguantar y aumentar la distancia que recorro, por ahora los tiempos no me preocupan. Simplemente me lo tomo con calma y voy aumentando poco a poco la distancia que recorro. Cuando siento la necesidad de correr más rápido, simplemente incremento la velocidad. Pero, si aumento el ritmo, acorto el tiempo de carrera, así que procuro conservar y aplazar hasta el día siguiente las buenas sensaciones que experimenta mi cuerpo al correr.

Love's a surprise to me
Brings out the heights in me
That's not the way it used to be
I used to be blue

Then you showed me the love of near
And that's all I have to hear
I can't believe that dreams come true
Till I run with you

Now I can't sleep at night
Till I run with you
Till I do nothing will be right
I'm goin' downtown takin' in a look or two
Till I run with you
What else can I do?

You came one lonely day
It took me another way
I'd pack up my heart and run away
But I got some things to do
I'll have to wait another day
Till I run with you
Oh, oh..

Nothin' will be right
Till I run with you
Until I run with you
Nothin' will be right
Till I run with you
Till I run with you

La música de los Lovin' Spoonful, la escuches cuando la escuches, es estupenda. No pretende mostrar más de sí que lo necesario.

Extractos de:
— De qué hablo cuando hablo de correr. 2008, Haruki Murakami
— What A Day For A Daydream, The Lovin' Spoonful
— Till I Run With You, The Lovin' Spoonful


Comentarios de Disqus