Yes sir, I can boogie

Escucho «Just Dance» en voz de M. Ward y se me ocurre que bailar es de los pocos momentos en que podemos, verdaderamente, pensar en nada. Por otro lado, si de pensar se trata pareciera que pensar y trabajar solo pueden hacerse frente a una computadora. Tumbarse en la cama a pensar es sospechoso. Deambular es perder el tiempo. Mirar al techo, ni se diga. ¿Caminar? A menos que sea para llegar a algún sitio.

Por Diana Cuevas.


Publicado hace 1 año 1 mes



Desde Forrest Gump corriendo porque sí, hasta la innumerable cantidad de películas que terminan con dos personas cruzándose en una gran avenida mientras apenas se dirigen la mirada cuando todos –los que vimos la película– sabemos que eran el uno para el otro, el mundo está lleno de referentes sobre el acto de «andar».

Bailar, bueno, es como caminar pero con todo el cuerpo, en todas direcciones, hacia ningún sitio y sin un sentido. El cuerpo en esencia se desfragmenta y cada extremidad elige el rumbo que quiere seguir, pero al estar unidas por el tronco no tienen otra opción que quedarse, dejando al mundo el simple gesto de la dirección que hubieran tomado.
Ambos sucesos, caminar y bailar, están unidos por una necesidad física que a veces se transforma en un recordatorio de que estamos aquí, de que estamos vivos y de que podemos llegar a donde queramos, incluso si nos mantenemos en el mismo sitio.

01 - These boots are made for walking - Nancy Sinatra.mp3

En su libro «Andar, una filosofía», el filósofo francés Frédéric Gros relaciona la costumbre de caminar con el vivir más despacio.

«Al caminar todo pierde importancia. Todo, de algún modo, queda atrás»

Grandes pensadores caminaron kilómetros y kilómetros como técnica para pensar: Nietzsche, Rimbaud, Rousseau, Thoreau.

– Are you ready, boots? Start walking –

Peregrinos han caminado durante siglos para acercarse a su Dios, que más que estar en el punto de llegada, está en un «lugar» espiritual que solo se alcanza de esa forma. Gandhi lideró la marcha política más famosa de la historia caminando.

02 - Transmission - Joy Division.mp3

Un chico medita moviendo su cuerpo al ritmo de la música en un mar de gente de un sitio de IDM. Del otro lado de la ciudad, una chica baila cumbia en pijama mientras prepara hot cakes...

– Listen to the silence, let it ring on. –

Hay una calma bellísima que precede al rush emocional que provoca el baile; ya sea en pareja o en solitario, ese segundo en que el cuerpo se desarma y se convierte en otro nos asusta, nos pone nerviosos aunque sea un poquito; porque aceptémoslo, no bailamos igual la primera rola que la última.

– Staying in the same place, just staying out the time. –

Siempre he creído que lo que nos asusta es que al bailar nos convertimos en una versión mejorada, poderosa e invencible de nosotros mismos.

03 - Walk on the wild side - Lou Reed.mp3

En «Vagabundos del Dharma», el protagonista Ray Smith (que en realidad es Jack Kerouac) conoce a Japhy Ryder (Gary Snyder), que está por irse a un monasterio budista de Japón durante una temporada. El libro transcurre durante poco tiempo antes de su viaje.

«Vi que mi vida era una resplandeciente página en blanco y que podía hacer todo lo que quisiera».

Kerouac nos transporta a la piel de un viajero que recorre todo Estados Unidos en autos de extraños, escalando montañas junto con amigos budistas y a su vez, haciendo que el día se rompa a la par de una síncopa de jazz. Disfrutando las cosas más sencillas de la vida.

– Hey babe, take a walk on the wild side… –

04 - Just Dance - David Bowie.mp3

«Bailando con la vida» es el libro en que Phillip Moffit, ex director general y ex jefe de redacción de la revista Esquire, explica cómo aplicar las «Cuatro Nobles Verdades» budistas después de «dejarlo todo» al cumplir 40 años. Tal y como revela, a fin de bailar con la vida es necesario ser capaz de moverse y fluir: entregarse por completo al baile.

– So put on your red shoes and dance the blues… –

05 - You'll never walk alone - Elvis Presley.mp3

Ricardo Parodi dijo en Facebook que «tal vez con Kant, o a partir de Kant, podemos relacionar el acto de pensar con el de caminar. Caminar simplemente, sin rumbo ni punto fijo de llegada. Caminar primero, para danzar después, entre las ideas bailar, como con Nietzsche. Hay que caminar, danzar, salir al mundo, salir del mundo tragándoselo cada paso».

– Walk on, walk on with hope in your heart
And you'll never walk alone,
You'll never, ever walk alone. –

Caminar como técnica para pensar, dejar de pensar como técnica para bailar. Bailar el camino andado y si hay que retornar por algunos recuerdos, traerlos bailando sobre nuestros pies.

– Let's dance
For fear tonight is all –


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